…Aunque no soporte perderte es inevitable nuestra separación.
viernes, 24 de septiembre de 2010
Mar de lágrimas ácidas...
Porque puedo vendarme los ojos cuando todos dicen que no vale mi tiempo si pienso en ti, puedo engañarme mil veces diciendo todo ya acabó, se pasó el amor, pero no, dentro de mi palpita un corazón prisionero de sentimientos maravillosos que me has obligado a envenenar.
Te quiero tanto y te necesito para poder ver la luz del día, ya que desde que me encadenaste a este amor no he podido ver brillar el sol. Te necesito para estar feliz y no morir…
Muero de amores por un corazón gris, vacío, sin emociones para mí.
Muero por una sonrisa que no es para mí.
Muero cuando puedo sentir tu aroma y no tenerte junto a mí.
Muero cuando en nuestras miradas no hay más que sentimientos amargos.
Muero cuando no estas y no te puedo verte.
Muero cuando te veo y no te tengo.
Muero cuando el miedo a nunca poseerte me invade por completo... Y me hundo en un mar de lágrimas ácidas, que nacen de mis ojos y dañan mi existencia, maldita existencia.
¿Desaparecer, para qué? Si aunque muero por no tenerte, prefiero verte, aunque sea a la distancia, esto me daña, pero por hoy no imagino un mundo en el que no te pueda ver sabiendo que estás en algún lado.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
